“Historia real de lucha de una madre por salvar la vida a su bebé prematuro”

Bebé prematuro real

Querida Doctora, no fue un aborto; FUE UN DESPERTAR

“En mi Blog con toda la info”, a parte de toda la información que considero que tienes que tener, me permito compartir entradas donde relato mi testimonio como madre de un bebé prematuro EXTREMO, al que inicialmente trataron como un aborto.

Es nuestra historia, cómo empezó todo, nuestro recorrido, mis conclusiones. Mis emociones, pensamientos, recursos terapéuticos y técnicas que utilicé para no volverme loca ni hundirme. La evolución y crecimiento personal que me ha transformado. Opiniones personales sobre qué nos ayudó, y qué no. El recorrido de mi Petit Guerrer, desde un bebé nacido con 600 gramos hasta la actualidad, un maravilloso ser lleno de energía y vitalidad, sano, fuerte, ávido de aprender, motivado, inteligente, cariñoso…..

No hay información objetiva para madres/padres de bebés prematuros (por si quieres pasar a otro apartado).

12 de Octubre de 2017; El día en que todo cambió: sangrado y confusión en la semana 22

Veo sangre y me quedo unos segundos paralizada. No sé si has tenido alguna vez esa sensación, cuando una emoción o situación es tan impactante que es como si la vida, el tiempo, hasta tu cuerpo se detienen. Es 12 de octubre, festivo y puente; estamos en nuestra segunda residencia. Estoy embarazada de 22 semanas y un día. Mi embarazo va bien, me encuentro perfectamente y tal como me dijo el ginecólogo, hago vida normal. 

Se me escapa la orina, pero no siento ganas de ir al baño. Corro al lavabo. A los pocos minutos, me vuelve a pasar. Es una sensación extraña, pero no le doy importancia, imagino que son cosas del embarazo…

La tercera vez que me ocurre, el papel con el que me limpio está manchado de sangre. Cuando por fin consigo reaccionar corro a avisar a mi pareja y nos vamos al hospital más cercano. 

Mi cuerpo tiembla, estoy muy asustada y me sostengo el bajo vientre con las dos manos, en un acto instintivo para sujetar a mi bebé.

El enfermero que me atiende me pregunta que si puedo caminar. Como siempre,  me hago la fuerte y le digo que sí, aunque estoy aterrada porque no “caiga” mi bebé. Lo sigo por interminables pasillos llorando hasta que llegamos a Ginecología. 

Me ponen una vía, me hacen una analítica de sangre. Tumbada en la típica camilla la ginecóloga me explora y ante mi asombro, coloca una papelera entre mis piernas, donde cae el líquido que mi cuerpo expulsa. No sé si es sangre o líquido amniótico, no quiero saberlo. Ella tampoco me dice nada.

Miro el techo, y a una pequeña ventana tapada con una sucia fea y vieja cortina, completamente ida y absorbida por el miedo. Miro pero en esa ventana solo veo como pasan en forma de diapositivas, las fotografías que mi amiga me hizo dos o tres días antes, mis primeras fotografías de embarazada. 

Tiemblo y lloro sin control; La ginecóloga entra y sale, me hace tactos pero no estoy dilatada,  no para de hacerme preguntas sobre la fecha exacta de mi embarazo, pero pasa el tiempo y no me dice qué está pasando. Ella insiste en que estoy de 20 semanas, yo le repito una y otra vez que según los cálculos de la última ecografía, de 22 semanas y un día. 

No entiendo por qué insiste tanto en eso en vez de hacer algo para detener lo que sea que está pasando. Me empiezo a poner nerviosa, no sé cuántas horas llevamos ya allí, la ginecóloga cada vez viene menos a mi box y sigue sin explicarme nada. Esto me hace salir del estado casi catatónico en el que estoy.  

“Despierto” de ese estado en el que no podía ni pensar, ni controlar ni mi cuerpo ni mi mente,y empiezo a darme cuenta que algo no va bien; la ginecóloga se dedica a hacerme analíticas y tactos cada x horas, y ha colocado una papelera entre mis piernas, pero no ha hecho ningúna ecografia para saber cómo está el bebé.

“Estás abortando”: la respuesta que partió mi alma

Poco a poco recupero el control y tengo la absoluta certeza de que tengo que salir de allí o perderé a mi bebé. Se lo digo a mi pareja, que se lo comunica a la ginecóloga. Ella viene y fría como un témpano, sin un atisbo de compasión en su voz, me dice que estoy abortando, y que si mi cuerpo quiere expulsar ella no puede hacer nada para detenerlo. Que no me puedo ir de allí porque tengo una hemorragia activa.  Vuelvo a estar en MI, pero estoy desconcertada ante la situación. Sé con certeza que allí no me puedo quedar pero no tengo energía, condiciones físicas, ni conocimientos para decidir qué hacer.

Lo que voy a explicar puede sonar a “flipada” si no tienes algo de recorrido terapéutico. Creo en las técnicas, medicina, terapias alternativas pero a la vez soy muy escéptica, con esto y con todo en la vida. No me lo creo todo sin más, necesito probar y experimentar antes de formar una opinión. He probado y experimentado con muchas, algunas puedo asegurar 100% que funcionan, otras no. Pero haberlas aprendido hace que estén ahí, en algún rincón de mi cerebro.

Ho’oponopono: una herramienta inesperada

Mi mente por su cuenta empieza a practicar Ho´Oponopono. Resumiendo, es una técnica ancestral hawaiana que consiste en repetir una serie de palabras que (supuestamente) limpian y borran creencias negativas del subconsciente, y dan permiso a un poder superior para que solucione cualquier obstáculo o situación, con la intención de soltar el control y que se solucione de la mejor forma. Más allá de si creo o no en ésto, lo que sí puedo afirmar es que recitarlas me relaja, y consigue parar mi mente en situaciones en las que se dispara.

Después de un tiempo en trance recitándolas mentalmente y automáticamente, (ni idea de cuánto, perdí la noción de él en cuanto pisé ese hospital) de repente, en un momento me convertí toda YO en claridad y seguridad, fortaleza, y la firme determinación de que yo no iba a perder a mi bebé en la papelera de ese zulo. 

Las palabras que dije y las decisiones que tomé a partir de ese momento, no se procesaron en mi mente; surgieron con una energía y sabiduría,  que ni yo, ni mi cuerpo ni mi mente teníamos en ese momento, te lo puedo asegurar. Salieron de mi sin pensar, sin procesar, sin dudar. ¿Intuición? ¿Amor incondicional de madre? ¿Ho´Oponopono que permitió que mis Seres Superiores tomaran el control de la situación?

La decisión firme: salir de allí para salvar a mi bebé

Pedí a mi marido que fuera a buscar a la doctora. En el box de al lado había una mujer que estaba de parto, y eso me dio la explicación a por qué cada vez venía menos a mi Box.

Cuando apareció en mi Box, no dudé; le “ordené” que llamara al hospital de Sant Joan de Deu y que pidiera mi traslado. Le aseguré que si no lo hacía yo misma me arrancaría todas las vías y conduciría hasta allí. Le dejé claro que en ese hospital nadie más me iba a tocar.

Traslado al hospital Sant Joan de Déu: Del zulo a “Nuestros angelitos”

Supongo que mi seguridad dejó claro y se percibió, por parte de todos, que no había otra opción posible; Yo no iba a dejar que hubiera otra opción posible; la hemorragia sin más se detuvo; la doctora llamó, aceptaron mi traslado, y minutos después estaba en una ambulancia de camino a Sant Joan de Déu. “Nuestros Angelitos”.

Rabia, dudas y búsqueda de justicia

Consultas legales y secuelas inciertas

Estuve meses, años, dándole vueltas a la actuación de esa doctora. Llevé todos los informes a un buffete de abogados de Barcelona, famoso por ganar casos sobre negligencias médicas. Tenía que demostrar que las secuelas que tenía mi bebé fueron provocadas por la actuación de esa doctora.

En aquél momento (ni a día de hoy), puedo saber las secuelas que tiene mi hijo porque todavía sigue supervisado por varias especialidades de Sant Joan de Deu (Psicólogos, Neurólogos, Neonatólogos, Neumólogos, Oftalmólogos, Logopedas y Fisioterapuetas). Tampoco sé si podría demostrar que, en caso de que las conociera, hubieran sido a causa de  las horas que pasé en aquel zulo del horror, ni hasta qué punto esa ginecóloga estaba obligada a hacer algo más de lo que hizo. 

Dejé pasar el tiempo preguntándome si realmente valía la pena entrar en esa guerra, y malgastar una energía que no tenía, hasta que finalmente prescribió. 

Pero ese capítulo no se había cerrado y yo sentía la necesidad hacer algo para poder pasar página. 

¿Fue negligencia médica?

Tiempo después mi marido y yo pedimos los informes al hospital, comprobando que en todo momento aquella ginecóloga  trató mi caso como un  “aborto” y que mintió en las semanas de gestación.  

Nos planteamos escribirle una carta, para hacerle saber que su aborto es PURA VIDA, se llama ARYAN, y merecía como ha demostrado, que se le diera la oportunidad de VIVIR. Con la intención de hacerla reflexionar en posibles casos futuros.

No estábamos preparados, sobre todo yo, para revivir y remover todo aquello. No queríamos iniciar una guerra y no sabíamos cómo podría responder ella. Afortunadamente todo iba bien con nuestro Petit Guerrer y necesitábamos descansar mentalmente.

Durante mucho tiempo sentí rabia, impotencia. Esa ginecóloga había tenido en sus manos la vida de mi hijo y yo me sentí completamente indefensa.

Sanación emocional: psicomagia y perdón

El cierre simbólico de una herida profunda

Más tarde, para intentar sanar esos sentimientos negativos que seguían en mi, y guiada por mi terapeuta, realicé un acto de Psicomagia. Muchas veces nuestros pensamientos, decisiones, emociones, no provienen de nuestra parte consciente sino del subconsciente, y por más que intentemos racionalmente superar algún hecho traumático, se queda encallado en tu subconsciente que se encarga de recordártelo, llegando a dirigir tu vida desde ese sentimiento negativo….. La Psicomagia se trata de realizar un acto simbólico para enviarle a tu subconsciente la señal que necesita para solucionar esa cuestión. 

Carta no enviada a la ginecóloga

Le escribí a la doctora una carta que nunca envié.  Se la leí simbólicamente, me despedí de ella y del  rencor. Le agradecí que accediera a llamar a Sant Joan de Deu (y no tener que haberme arrancado yo las vías y irme en coche, porque lo habría hecho). Quemé la carta y los informes médicos como un gesto final de cierre.

Esa noche dormí más liviana, aunque el proceso no terminó ahí. Curiosamente, ha sido escribiendo este blog —con la intención de ayudar a otros desinteresadamente— cuando finalmente he podido cerrar ese capítulo.

La verdad y con ella el perdón

La zona gris y los protocolos médicos

Investigando para mi entrada https://petitguerrer.com/limite-de-viabilidad-de-los-bebes-prematuros he encontrado las respuestas y el cierre;

Esa ginecóloga actuó correctamente, según el https://www.seneo.es/publicaciones/protocolos-de-la-seneo-2023. Mi embarazo estaba en la Zona Gris. Ella no disponía de los conocimientos, ni medios para llevar ese parto prematuro a buen término. He podido entender que si incluso para Neonatólogos especialistas son difíciles estas decisiones, a ella probablemente la desbordaría la situación, se ciñó al protocolo sabiendo que no podría hacer nada más. 

He podido perdonarla y empatizar con la situación en la que se encontró.

Pero no puedo entender su trato frío, inhumano.

Sí actuó “poco profesionalmente” y contra los protocolos, al no explicarnos la situación con claridad desde el principio, y ofrecernos la posibilidad de traslado a un hospital especializado en Neonatología.

Cometió una ilegalidad mintiendo en las semanas de gestación, obviando mi última ecografía donde constaba esa información. Supongo que para justificar su decisión de tratar mi caso como un aborto “sin lugar a dudas”.  

De la rabia a la compasión

Quiero pensar que esa doctora aprendió la lección, (también que desconocía el derecho que tenemos a ser trasladadas a un centro con medios para ayudar a nuestros bebés prematuros, si así lo deseamos), y que nunca más tomaría ella la decisión unilateralmente de sentenciar de muerte a un bebé; en cambio lo consultaría con los padres para saber si ellos ( como hicimos nosotros), estarían dispuestos a luchar por la vida de su hij@, informándoles de los riesgos, y en ese caso, les ayudaría a tener la oportunidad de hacerlo. 

Agradezco haber encontrado las respuestas que necesitaba para comprender y empatizar con esa persona, en quien tanto tiempo focalicé mi rabia. Las respuestas exactas que mi mente (buscadora de la verdad) necesitaba para dar este primer capítulo por zanjado.

Aryan, mi Petit Guerrer: el amor que me transformó

Un bebé de 600 gramos que venció todo pronóstico

Gracias a esta experiencia, he crecido y evolucionado de un modo que jamás habría imaginado. Me ha regalado una visión clara sobre lo que realmente importa: un bebé de 600 gramos luchando minuto a minuto por su vida.

Poder dormir con él y abrazarlo cada noche, sentirlo respirar sin una mascarilla de oxígeno, saber que esta vivo y sano.

Ser consciente y valorar el tiempo y la oportunidad que la vida nos ha dado para estar juntos, descubrirnos, compartir y aprender el uno del otro.

Gracias a esta experiencia sé qué es el amor incondicional.

Acompañarlo en su lucha por vivir me ha dado un entendimiento más profundo sobre la vida, las personas, sus egos… y me ha hecho reflexionar sobre mí misma y el mío.

Qué me enseñó esta experiencia sobre la vida, el ego y el amor incondicional

Durante un tiempo contemplé desde la distancia la “vida cotidiana” de los demás, habiéndose parado la mía, siendo a la vez testigo del esfuerzo de aquel diminuto ser por vivir; Este contraste me mostró la vida desde otra perspectiva.

Después de una experiencia así, te aseguro que cualquier problema que hubieras tenido antes te parece la más absoluta de las tonterías.

He tenido que hacer verdaderos esfuerzos para no menospreciar los “problemas” de las personas que me rodean y a las que quiero, entendiendo que sin haber pasado por una experiencia así, yo también seguiría atrapada en mi ego y sus tramas , en sus absurdas historias.

Ahora mismo me encuentro en un período de transición. Mi antigua “yo” ha desaparecido, al igual que la identidad falsa que había creado mi ego. Una etapa que me ha transformado se ha cerrado, felizmente.

Estoy soltando muchas máscaras que ya no me representan. Estoy en proceso de reconstrucción. De descanso. De renacimiento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Tu bebé ha nacido antes de tiempo?

Te entiendo. No estás sola.
He preparado una mini guía gratuita para acompañarte y decirte las primeras palabras que a mi me habría gustado escuchar en aquellos primeros días con mi bebé prematuro.

 Descarga GRATIS tu Guía y recíbela en tu correo. Es mi manera de acompañarte desde el corazón. 💜

¿Tu bebé ha nacido antes de tiempo?

Te entiendo. No estás sola.
He preparado una mini guía gratuita para acompañarte y decirte las primeras palabras que a mi me habría gustado escuchar en aquellos primeros días con mi bebé prematuro.

 Descarga GRATIS tu Guía y recíbela en tu correo. Es mi manera de acompañarte desde el corazón. 💜

Sonia

📜 Aviso de Derechos de Autor
© Petitguerrer.com, 2025. Todos los derechos reservados.
El contenido publicado en este sitio web, incluyendo textos, imágenes, videos y cualquier otro material, está protegido por las leyes de propiedad intelectual. Queda prohibida la reproducción total o parcial, distribución, difusión, comunicación pública o modificación sin la autorización previa y por escrito del titular de los derechos.
Puedes compartir los artículos mediante enlaces directos a este sitio, siempre y cuando se reconozca debidamente la autoría.
Para solicitudes de uso o colaboración, por favor contacta a sonia@petitguerrer.com

📜 Aviso de Derechos de Autor
© Petitguerrer.com, 2025. Todos los derechos reservados.
El contenido publicado en este sitio web, incluyendo textos, imágenes, videos y cualquier otro material, está protegido por las leyes de propiedad intelectual. Queda prohibida la reproducción total o parcial, distribución, difusión, comunicación pública o modificación sin la autorización previa y por escrito del titular de los derechos.
Puedes compartir los artículos mediante enlaces directos a este sitio, siempre y cuando se reconozca debidamente la autoría.
Para solicitudes de uso o colaboración, por favor contacta a sonia@petitguerrer.com

error: Content is protected !!