
Cuidarte tú para poder cuidar
Ser madre de un bebé prematuro cambia todas las reglas.
De repente, todo gira en torno a incubadoras, horarios, controles, método canguro, informes médicos y una espera que parece no terminar nunca.
Y en medio de todo eso, tú.
Muchas veces invisible.
Muchas veces agotada.
Muchas veces sosteniendo sin que nadie te sostenga a ti.
En esta entrada no voy a hablar de cuidados para tu bebé prematuro.
En cambio, voy a hablarte de TUS cuidados, y recordarte que tú eres es lo más importante ahora.
TU BEBÉ TE ELIGIÓ A TI COMO MADRE PORQUE SABE QUE ERES UNA GUERRERA
Cuando el cuidado se reduce a lo básico
Cuando tu bebé nace de forma prematura, especialmente si está en Neonatología o en la UCI neonatal, el autocuidado ideal simplemente no existe.
No hay rutinas.
No hay equilibrio.
No hay energía.
Por eso, hoy no voy a hablarte de grandes cambios ni de listas imposibles de cumplir.
Sé por lo que estás pasando así que sólo voy a resumirte lo esencial, lo mínimo que debes hacer por y para ti para mantenerte enérgica y fuerte mientras atraviesas esta etapa.
Seguramente pensarás que son obvias, pero deténte un momento cuando acabes de leer cada apartado, y reflexiona sinceramente sobre cómo estás llevando cada uno de estos básicos autocuidados.
Posiblemente te sorprendas a ti misma al darte cuenta de que se te ha olvidado alguno de ellos.
1. Come: Aunque no tengas hambre
Muchas madres de bebés prematuros pasan días sin apenas comer.
Estrés, puede que depresión, falta de tiempo o de energía para cocinar.
Estar triste todas sabemos que nos hace perder el apetito.
Pero ya sabes que tu cuerpo necesita alimento, aunque ahora no lo notes ni sientas hambre. Si la falta de alimentación se alarga en el tiempo empezarás a estar más baja de energía, y precisamente es lo que más vas a necesitar.
No tiene que ser siempre comida sana, perfecta ni equilibrada.
Tiene que ser algo.
Cinco veces al día, cada tres horas, sería lo ideal (desayuno, tentempié, comida, merienda y cena).
Las tres básicas SON OBLIGATORIAS. Me da igual lo que comas, un bocadillo, un tupper que alguna buena alma te ha preparado con amor, un menú en el restaurante del hospital, o un buen plato de comida sana y equilibrada.
Con los tentempiés y meriendas, no te compliques; compra barritas, fruta, yogures, frutos secos….. Lleva siempre en el bolso o mochila alguno de ellos.
Compra comida fácil y rápida de preparar, y dedica algunas horas a dejar comida preparada para toda la semana.
En este enlace encontrarás recetas muy fáciles de preparar y sanas.
Comer no es un lujo.
Es una forma básica de cuidado y supervivencia.
Y no, no eres egoísta por pensar en ti, ni estás abandonando a tu hijo por sentarte a comer tranquilamente cuando toca.
2. Duerme, descansa
Dormir bien puede ser imposible cuando eres madre de un bebé prematuro.
Llega la noche y vuelves a tu casa sin tu bebé, rota por no poder llevártelo contigo, por no poder meterte en la incubadora tú con él para que te sienta cerca, para darle ánimo. ES UNA SENSACIÓN DE IMPOTENCIA, UN DOLOR QUE TE DESGARRA POR DENTRO.
La cabeza no se apaga.
El miedo no descansa.
He pasado por ello y sé perfectamente que te vas a meter en la cama y por muy cansada que estés te va a costar dormir……
Por eso tu objetivo no es “dormir ocho horas”.
Tu objetivo es dormir, algo, o almenos descansar.
El descanso también cuenta cuando el sueño no llega, tumbarte, cerrar los ojos, que tu cuerpo se pueda relajar una horas…..
Intenta mantener un horario de sueño regular, métete en la cama aunque sepas que no vas a dormir. Lee un rato, y que almenos tu cuerpo descanse.
Puedes tomar infusiones para relajarte antes de dormir, y en casos extremos, acude al médico para que te paute algún medicamento que te ayude a conciliar el sueño. Desde la UCIN te pueden activar el servicio de psicología si se lo pides.
Aprovecha los momento de “canguro” y mientras tu bebé duerme sobre tu pecho cierra los ojos y disfruta de ese placentero momento, verás cómo entonces sí consigues relajarte, y incluso echar alguna pequeña cabezadita.
Respira, coge aire y recarga energía
Necesitas recargarte si no, te desgastarás pronto si la cosa se alarga. ¿Es el deporte lo que te relaja? HAZLO. ¿Es meditar? MEDITA. Leer, tumbarte en el sofá a ver una serie, tomar un café con alguna amiga o familiar…… Estar en tu casa tranquila……. Lo que sepas que te va a hacer desconectar unas horas.
DETÉNTE, COGE AIRE Y RESPIRA
En situaciones de trauma, como un parto prematuro, es muy habitual desconectarse del cuerpo.
Respirar de forma consciente puede parecer una tontería, pero no lo es.
Respirar:
- te devuelve al presente
- calma el sistema nervioso
- te recuerda que sigues aquí
No hace falta ninguna técnica complicada.
Solo esto:
- inhalar despacio
- exhalar un poco más lento
- repetir tres veces
A veces, eso es todo lo que puedes hacer.
Y es suficiente.
Cuidarte no te aleja de tu bebé
Existe una culpa muy profunda en las madres de bebés prematuros:
la sensación de que, si se cuidan, están abandonando.
Quiero decirte algo con claridad:
Cuidarte no te separa de tu bebé.
Al contrario, te permite seguir estando con él.
Un cuerpo agotado, sin alimento, sin descanso y sin vitalidad no puede sostener indefinidamente.
Escuchar tus límites para poder darle a tu bebé lo mejor de ti también es una forma de amor.
Si hoy sólo puedes hacer una cosa
Si hoy estás leyendo esto desde el cansancio, desde la angustia o desde el miedo, quédate con esto:
No tienes que hacerlo todo.
No tienes que hacerlo todo bien.
No tienes que ser fuerte todo el tiempo
Sólo tienes que mantenerte sana física y mentalmente durante este proceso.
Petit Guerrer: un espacio para acompañarte
Éste espacio está creado para acompañarte a ti.
Porque si cualquier madre necesita ser cuidada después de un parto, las madres de bebés prematuros lo necesitamos mucho más.
Necesitamos ser vistas y escuchadas.
También necesitamos darnos permiso a parar, y observar cómo está nuestro cuerpo, mente, emociones…….
Puedes darte permiso para derrumbarte, desahogarte, hablar, llorar, quejarte, patalear…..
Luego, respira, recompónte, y sigue adelante.
Como me decía mi enfermera de la UCIN;
Estás haciendo una maratón. Se trata de resistir, de aguantar, sólo un día cada vez.
Dosifica tu energía.
COME, DUERME, RESPIRA
Puedes dejarme cualquier comentario, duda, compartir tu experiencia en el formulario aquí abajo; o contactar conmigo en privado en contacto, o por redes sociales. Estaré encantada de ayudarte y acompañarte.

Deja una respuesta